La automatizacion del ozobuco

Tuesday, September 27, 2005

Jose Velez

Cuando abri la heladera para buscar tu cabeza, me encontre con que ya no estaba. Se deshizo con el frio, se hincho y exploto. Ahora me explico el por que tus ideas condimentaban las milanesas.
¿Aacaso la segunda muerte de tu marote tuvo un fin gastronimico?.
Entonces no tuve mejor idea y mas opcion que omerme a tu canario. Y ahora, por tu culpa, tengo las encias amarillas, y como duermo con la boca abierta, le cantan al sol mas alla de que solo se vislumbre un leve vestigio.
Tu canario en mi boca es insomnio.
De a poco el lexico de mis cuerdas vocales se extingue, ya no hablo, canto. Hago mis nidos con los dientes y empollo huevos en mi nariz.
En poco tiempo voy a empezar a volar con la lengua y a asaltar tiendas de mascotas hasta asi crear una red mafiosa de gente que se cree aves.
Tu canario, en mi boca, es culpable de que sea un cleptomano de veterinarias.