Jose Velez
Cuando abri la heladera para buscar tu cabeza, me encontre con que ya no estaba. Se deshizo con el frio, se hincho y exploto. Ahora me explico el por que tus ideas condimentaban las milanesas.
¿Aacaso la segunda muerte de tu marote tuvo un fin gastronimico?.
Entonces no tuve mejor idea y mas opcion que omerme a tu canario. Y ahora, por tu culpa, tengo las encias amarillas, y como duermo con la boca abierta, le cantan al sol mas alla de que solo se vislumbre un leve vestigio.
Tu canario en mi boca es insomnio.
De a poco el lexico de mis cuerdas vocales se extingue, ya no hablo, canto. Hago mis nidos con los dientes y empollo huevos en mi nariz.
En poco tiempo voy a empezar a volar con la lengua y a asaltar tiendas de mascotas hasta asi crear una red mafiosa de gente que se cree aves.
Tu canario, en mi boca, es culpable de que sea un cleptomano de veterinarias.
